Tengo poca leche

Muchas madres expresan preocupación y dudas con respecto a si van a tener suficiente leche para nutrir a sus hijos. Hoy en día sabemos que, salvo excepciones, las madres generan la cantidad necesaria de leche que precisan sus bebés si el agarre es adecuado y la lactancia es a demanda. En el momento en que una madre piensa que tiene poca leche, lo común es que se trate de alguno de los estos casos:

Por problemas en la postura

La posición del bebé o bien el agarre del pecho no es conveniente: Hay leche, pero el bebé no consigue succionarla. Si esto se perpetúa y el bebé no vacía las mamas, estas dejan de producir tanta leche ya que entienden que sobra. Un síntoma de un mal agarre es el dolor al mamar o que se te produzcan fisuras en el pezón. Se debe corregir la posición y el enganche del niño, tanto para que se alimente bien como para que no duela. Dos ejemplos:

  • Un ejemplo habitual es cuando el bebé apoya su cabeza en el codo de la madre. La madre en este caso se ve obligada a mover el pecho unos centímetros para que el bebé pueda engancharse. El problema es que en esta posición, aunque la succión sea potente el bebé tirará del pezón y le costará mucho extraer la leche. Acostumbra a provocar dolor y/o fisuras en la base de los pezones.
  • Si el bebé no abre suficientemente la boca para englobar con ella una gran parte de la areola y el pezón o bien tiene un frenillo lingual corto, va a hacer succiones poco eficientes con lo que, aunque esté mucho tiempo al pecho, solo extraerá un poco de la leche del principio y no se quedará saciado. Este problema provoca fisuras en la punta del pezón y dolor.

Estos problemas no son fáciles de ver por la propia madre, lo mejor es pedir ayuda a un profesional que te pueda ayudar como el pediatra o la matrona o algún grupo de lactancia) Ellos sabrán ver el problema y corregir la postura para que el niño se alimente bien y a ti no te duela ni produzca fisuras.

Si queréis conocer distintas posturas en las que podéis amamantar a vuestro bebé podéis consultar nuestro artículo de las mejores posiciones.

En el siguiente video también se explica cuando la postura es correcta

Si el bebé mama menos de ocho veces al día o bien las tomas duran muy poco

En estos casos, en los que el bebé no mama a demanda, le va a ser bastante difícil tomar toda la leche que precisa. Posiblemente te debas plantear la extracción de leche de forma manual o con sacaleches.

Hay leche pero la madre nota “la subida” y duda de que tenga suficiente

Durante los primeros dos días, el bebé se nutre del calostro de su madre. Este calostro es difícil de apreciar por la madre ya que es difícil extraerlo. Por otra parte, tras la subida, poquísimas madres aprecian que la leche sale a chorro o bien que mojan los empapadores, lo que les hace dudar de tener la suficiente, no obstante, la mayor parte generan la leche que su bebé precisa. Desde el tercer día, si el bebé mama de forma conveniente, más de ocho veces al día y hace tres o bien más deposiciones al día, se está nutriendo adecuadamente.

El bebé crece y de repente tarda mucho menos en hacer las tomas

Conforme crece el bebé, tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más con eficacia, como el cambio ocurre de forma brusca, muchas madres piensan que no come apropiadamente o bien que deja el pecho tan pronto porque no tiene suficiente leche. Si el pequeño está apacible y feliz y moja alrededor de cinco pañales diarios, es que está tomando la leche que precisa.

También hay otro caso que es pasajero, que es cuando el bebé de un estirón brusco y tiene un aumento repentino del apetito. Este caso lo hablaremos en otro punto llamado “baches de lactancia”.

Recomendaciones para aumentar la leche materna

  • Amamantar a demanda, el bebé debe de mamar siempre y cuando desee. Es recomendable ofrecerle el pecho cuando “busque”, gruña o bien se chupe los dedos, sin aguardar a que llore de apetito.
  • Controla que el bebé se enganche bien al pecho: El bebé se coge bien al pecho cuando engloba el pezón más un buen mordisco de areola con la boca. De esa forma vaciará bien el pecho.
  • Es esencial que mame todo el tiempo que desee del mismo pecho, por el hecho de que la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si tras terminar con un pecho desea comer más, se le puede ofrecer el otro pecho después.
  • Mamar al menos ocho veces al día. Deberá mamar de forma frecuente, mínimo ocho veces al día, de esta forma la estimulación de la piel del pecho asegurará el funcionamiento de las hormonas de la lactancia, en especial a lo largo de las primeras semanas.
  • Los bebés maman para alimentarse, aunque también para buscar consuelo, para sentirse protegidos y queridos. Ofrézcale el pecho siempre que lo pida aunque no tenga hambre, no te equivocarás.
  • No le pongas el chupete: El pecho precisa el estímulo de la boca del bebé para fabricar leche. Si se le pone el chupete, le quita el estímulo al pecho y fabricará menos leche. Si además de esto el bebé es un recién nacido, puede confundirse entre el pezón y el chupete. Lo mejor es esperar un tiempo a darle el chupete.
  • Estimula tus pechos: Puede resultar útil emplear un sacaleches para vaciar mejor los pechos y estimularlos a que fabriquen más leche.

Si el bebé está contento, duerme bien una o dos horas seguidas y no parece enfermo es que está tomando suficiente leche. Si el bebé moja menos de cinco pañales al día o bien la orina es muy concentrada, posiblemente esté tomando poca leche y deberías preguntar a la matrona o pediatra para que valoren si se está alimentando bien.

Dieta durante la lactancia

Además de las anteriores recomendaciones también es importante controlar la dieta, intentando que sea variada y rica en nutrientes.

Vitaminas

Toda dieta ha de ser rica en vitaminas y nutrientes, es vital para el ser humano, especialmente en una dieta que va orientada a lactancia materna, en la que se está ayudando a otro a crecer. Alimentarse con una dieta que sea rica en los bloques de construcción de nuestros cuerpos, tales como calcio, proteínas, hierro, magnesio, etc. es la base de la creación de una fuente sana y constante de la leche materna. Además, se recomienda que las madres lactantes consuman algunas calorías adicionales por día.
Sin embargo, esto no quiere decir que te hinches a comer o que tomes suplementos vitamínicos (mas allá de lo que te pueda recomendar el médico o matrona). Cada madre es un mondo y el cuerpo humano es inteligente. Coma variada y equilibradamente, la dieta mediterránea es una dieta perfecta para esta etapa!

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son necesarios para mantener y aumentar un suministro de leche. Si tienes claro que tu dieta es sana y rica en carbohidratos, puedes estar confiada que estás haciendo tu parte para mantener un suministro más largo de leche materna para su bebé. Algunos días, es posible que veas que produces menos leche, esto puede ser una señal de que no te hidratas adecuadamente o que tu dieta no es suficientemente rica. Repasa cómo ha sido tu dieta estos últimos días y detecta donde está el desequilibrio: hidratos, proteínas, agua, … Como norma general los siguientes alimentos son beneficiosos para la lactancia:

  • Verduras de hoja verde
  • Harina de avena, arroz integral
  • Salmón
  • Agua

Hay muchas maneras de introducir estos alimentos en tu dieta. Cereales para el desayuno, sopas, cenas o batidos son sólo algunos ejemplos. Si no te gustan estos alimentos o son caros para ti (el salmón está por las nubes) antes de dejar la lactancia materna es mejor que vayas al médico y le pidas que te mande unos complementos vitamínicos postnatales, ya que están pensados tanto para las necesidades de la madre como las del hijo.

Complementos de herbolario (galactogogos naturales)

¿Qué ocurre si con esto no es suficiente? Además de los anteriores alimentos hay algunos de herbolario que te pueden ayudar a dar un empujoncito a la producción de leche:

  • Polvo de semilla de fenogreco
  • Semillas de hinojo
  • Levadura de cerveza

Estos complementos, como todo lo de herbolario, homeopático, etc, tienen fans y detractores. Yo recomiendo ante todo preguntar a la matrona para que te guíe y te avise de las contraindicaciones.

La lactancia puede ser una tarea aterradora y desalentadora para cualquier madre. Lo más importante que debes hacer es relajarte ya que los nervios también influyen en la producción de leche. Si estás leyendo esto y aun no has dado a luz puedes empezar a cuidar la dieta y empezar a incluir estos ingredientes. Si ya estas con la lactancia y notas que tu bebé se puede estar quedando con hambre monitoriza con mucho cuidado el peso de tu hijo, que siga creciendo adecuadamente e intenta aplicar estas buenas prácticas en colaboración con tu matrona y pediatra.

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